Donald Trump exige a Venezuela su petroleo y tierras 2025




Donald Trump exige a Nicolás Maduro que le devuelva "sus tierras" y "su petróleo", mientras la respuesta de Maduro —y del pueblo venezolano— es clara: esas riquezas siempre han sido de Venezuela.


Pero si realmente fueran "suyas", ¿cuál sería entonces la causa de sus amenazas? ¿Por qué nunca acudió a los tribunales internacionales competentes? La razón es simple: ni Trump ni sus asesores pueden demostrar que Estados Unidos es propietario de aquello que afirman. No existe base jurídica para sostenerlo.


Esta situación recuerda a lo ocurrido en China hace dos siglos, cuando la Inglaterra imperial reclamó al gobierno chino por la destrucción de los almacenes de opio que los contrabandistas usaban como moneda de cambio para llevar a Europa los productos chinos. Para que Inglaterra pudiera exigir compensación, los narcos de la época tuvieron que transferir formalmente la propiedad del opio a la Corona británica. Solo así Londres pudo presentar la destrucción como un "daño al patrimonio imperial".


En el caso venezolano, ninguna empresa petrolera ha traspasado sus activos —ni reales ni supuestos— al gobierno estadounidense. Y no lo harán. Están acostumbradas a otra estrategia: usar a los políticos para presionar a los Estados que no ceden a sus pretensiones, especialmente cuando buscan modificar concesiones o condiciones contractuales que no les favorecen.


Por eso, este reclamo de que Venezuela debe "devolver" tierras y petróleo no es más que una narrativa construida entre transnacionales y el gobierno de turno en la Casa Blanca. Es la misma política de siempre: intimidación, sobornos y amenazas de intervención militar para proteger intereses privados que no pueden imponerse por la vía legal.


El despliegue bélico apunta a lo de siempre: provocar un incidente que justifique un ataque "en defensa propia", para luego presentarse como los agredidos que vienen "en son de paz", aunque lleguen armados hasta los dientes.


Felipe Torrealba / Criterio

Dicembre 24, 2025

EL VOTO ES UN DEBER Y A LA VEZ UN DERECHO


EL VOTO ES UN DEBER Y A LA VEZ UN DERECHO

EL GOBIERNO DEL PUEBLO, POR EL PUEBLO, PARA EL PUEBLO, no es el gobierno del partido, por el partido, para el partido, ni el gobierno de la Corporación, por la corporación, para la corporación.

En Venezuela desde 1958 es el gobierno del partido, por el partido, para el partido, que ahora quieren cambiar como el gobierno de la comuna, por la comuna, para la comuna, dirigido por la cúpula del partido Partido Socialista Unido de Venezuela que nadie voto para los cargos que ocupan y por eso dirigen ese partido como una monarquía. Desde el inicio de la partidocracia 1958, al elector lo inducen a votar por listas y no por individuos. Esas listas son elaboradas por la dirección general del partido y no por las bases en una elección popular. Desde principios de los 70, se comenzó a exigir la forma de postular candidatos y su elección de estos, pero aún sigue el voto lista, con candidatos uninominales, pero la trampa continua al mantener el voto lista, para que los partidos sigan llamando a votar por el logo del partido y no por los candidatos uninominales. 

Si queremos avanzar en democracia, el voto LISTA DEBE DESAPARECER, así mismo debe volver la obligatoriedad de votar, hasta que aprendamos que el VOTO ES UN DEBER, para poder exigir derechos, esto se debe extender a todo cargo público de elección popular como dentro de los partidos, con supervisión del CONSEJO NACIONAL ELECTORAL, que lo valide. Exigir que toda elección en el congreso, sindicatos, asociaciones y partidos, el voto quede registrado, acabar con la práctica de manos alzadas sin saber quién voto a favor, en contra o se abstuvo.

En los Estados Unidos., por muchos años, ha sido el gobierno del pueblo, con clara hegemonía de dos partidos, aun así, la boleta electoral no vez listas, ni logos de partidos, sino nombres de los candidatos y las posiciones que disputan, por lo tanto, cuando marcas tu voto, lo haces por una persona real, que tendrá que rendir cuenta ante su elector. 

Ahora desde principios del siglo 21, la tendencia es un gobierno de las corporaciones, girando peligrosamente hacia el gobierno de una monarquía electa por el pueblo, con amenazas de convertirse en autocracia, sin elecciones.

El único instrumento que tienen los pueblos que creen y practican la democracia en contra de los demonios de las dictadura, monarquía y emperadores, es el voto Universal y Secreto. Si permites que los enemigos de la democracia te engañen haciéndote creer que el mejor gobierno es aquel en donde un político convertido en mesías es mejor que tu derecho a decidir por quién votar, le estas entregado en bandeja de plata tu libertad y dignidad a los politiqueros. 

 NUNCA PERMITAS QUÉ TE QUITEN EL DERECHO A DECIDIR POR TU PROPIA CUENTA A QUIEN ELEGIR PARA UN CARGO PUBLICO DE MANERA UNINOMINAL, POR NOMBRE Y APELLIDO, para exigir con todo derecho que cumplan con sus obligaciones o votar para que no continúen ejerciendo el cargo para el cual fue electo, por defraudar a sus electores. 

SI AL VOTO POR NOMBRE Y APELLIDO

SI QUIERES RECLAMAR DERECHOS, 

CUMPLE CON TU DEBER DE VOTAR